REFLEXIONES Y APORTACIONES EN BASE A LOS TEMAS Y CON REFERENCIA DE LOS AUTORES.
En particular, y desde mi punto de vista estos temas no solo resultan interesantes sino muy delicados y difíciles de tratar por todos los factores que influyen en especial en el maltrato y abuso sexual a los menores. Empezaré comentando sobre este tema, en este punto puedo decir que estos aspectos son indignantes pero no estamos ajenos a ellos, el maltrato es un problema social, pero las familias lo consideran como un acto normal, menciona el texto que se considera como correctivo para los niños; supongo que hay maneras de hacer entender a los niños cuando están bien o están mal, no es necesario llegar a golpearlos. Hay muchas cosas que llevan a los padres a tratar mal a sus hijos, pueden ser trastornos del mismo maltrato que sufrieron en su niñez, y por eso son repetidas en su edad adulta hacia sus hijos; de forma contraria podemos encontrar personas que tratan de alejarse de la violencia que vivieron y tratan a toda costa de no maltratar a sus hijos, pero pienso de manera más veraz que la conducta que se da mayoritariamente es la primera puesto que estas actitudes son de cierta forma “transmitidas” de una a otro generación.
Un niño no solo es maltratado físicamente sino también psicológicamente, las dos maneras afectan gravemente, los golpes, palabras obscenas, pero sobre todo palabras que denigran a los niños, quienes crecen trastornados, se les dificulta muchísimo relacionarse con los demás (adaptarse), es muy difícil para el niño ya que puede mostrarse a la defensiva o mostrar timidez exagerada y vulnerabilidad. Obviamente las personas que maltratan no saben el gran daño que producen.
De la misma forma, es algo verdaderamente indignante hablar de abuso sexual a los niños, aunque bien se sabe que no solo se da a los pequeños sino a toda aquella persona vulnerable, débil. Lo grave de estos dos problemas recae en que los principales actores dañinos son los mismos padres, hermanos mayores, o personas cercanas a la victima, que sin mas que su satisfacción atentan contra la integridad del menor, con respecto a esto, es necesario rescatar dos situaciones muy importantes que a continuación se describen de forma breve.
En clase la compañera María Luisa comentó dos casos muy relevantes para este tema. El primero trataba de la violencia o el maltrato que sufren varios niños en el hogar, nos habló sobre una compañera que tuvo en la primaria, la niña es huérfana y es cuidada por sus tíos, quienes son los que la golpean y maltratan, la niña decía mentiras para encubrirlos, y se volvía una cómplice de ellos y de su sufrimiento.
El segundo caso trata de un muchacho violado sexualmente por su propio hermano, bueno mencionó que son medios hermanos, y así mismo nos pudo compartir que aunque a pasado tanto tiempo de que esto pasó, el muchacho apenas tuvo el valor de decírselo a su madre y ella en vez de apoyarlo y ayudarlo, lo reprimió preguntando si era gay; en estos caso, se puede decir que los traumas en el joven son manifestados puesto que él aun tiene miedo que por las noches que llegue su hermano u otra persona a lastimarlo nuevamente.
De manera personal puedo decir que en mi caso si se dio un maltrato a mi persona, analizando las características del maltrato que manejan los autores, lo que son: jaloneos, golpes en la cabeza (coscorrones), gritos, insultos, palabras humillantes y degradantes para una persona, pero como bien se menciona es considerado como un acto para corregir malas conductas de los hijos, así se me enseño a mi a comportarme de cierta forma pero eso no quiere decir que se repita a futuro esta conducta con mis hijos.
Las victimas al ocultar estos sucesos se vuelven cómplices de su mismo padecer, como se dio en los dos casos, por ser considerados familia, por miedo a la burla y al rechazo, no acusan, no se defienden y asumen el papel que consideran les corresponde por su inferioridad. Esto es verdaderamente erróneo y peligroso, porque las victimas de cierta forma asumen este acto como algo normal por ignorancia y falta de información, aparte de los puntos que ya fueron mencionados, el miedo y la inseguridad que los complementan.
En otro punto a tratar se habla también del maltrato pero al niño trabajador, en este caso se puede decir que lo que lleva a los niños a que trabajen pues por obvias razones se deduce que es, principalmente su situación económica, mas allá de la presión que sientan por sus padres, de ser responsables, de trabajar para ayudar a la familia. A los niños no se les protege especialmente por su edad, al contrario se les expone y se les da un trato igualitario que al de los adultos y deben hacer lo mismo que ellos. A parte de ser explotados no solo por que se les exige de la misma manera sino porque no se les paga de acuerdo a lo que ellos hacen, en nuestro país esto se da de forma cotidiana, los niños son maltratados de igual forma física y mentalmente.Las cifras son alarmantes, a pesar de existir leyes que los amparan pero bien se sabe que no todos los patrones respetan estas leyes, por el contrario se dan el lujo de quebrantarlas, maltratando a los niños y humillándolos por su situación económica. Cuando los niños empiezan a trabajar es cuando terminan o mejor dicho truncan su proyecto de vida, deben dejar de lado ilusiones, sueños, juguetes, amigos, un sinfín de cosas por adaptarse a su nueva situación y a las responsabilidades que implica un trabajo, asumen las responsabilidades de un adulto.
Como maestros, ¿qué podemos hacer? Considero que para un maestro es algo difícil detectar ciertas actitudes que pueden deducirse en maltrato y abusos hacia los niños, puesto que su atención no solo va dirigido a uno o dos niños sino a un grupo de al menos 30 alumnos o más. Sin embargo debemos estar atentos a circunstancias irregulares, algo que no parece común en la edad de nuestros alumnos, desde una baja autoestima, actos de rebeldía o en su caso timidez, es necesario que como maestros seamos capaces de llevar una buena relación con ellos, que nos tengan esa confianza para decirnos como se encuentran, detectar en ellos algunas alteraciones en su cuerpo como moretones, heridas, algo que pueda decirnos como son tratados en casa, pues esto les pone una barrera a su desarrollo pleno en un futuro. Además debemos tratar de envolverlos en un ambiente cálido y familiar, no hacer la estancia del niño maltratado y abusado más agonizante en los salones.
A manera de conclusión, debemos estar consientes de nuestros actos, pues estaremos parados frente a niños que sufren estos tipos de maltratos y abusos, debemos tener la capacidad para primeramente detectar estas situaciones y brindar la ayuda necesario, de forma emocional y moralmente para que los niños puedan al menos tratar de salir adelante. La tristeza está en como la sociedad considera estos actos, algo normal y rutinario, habría que alejar a los niños de estas situaciones empezando con nosotros mismos desde casa, veamos como tratamos a los niños del hogar.
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