domingo, 16 de enero de 2011

texto de FRAY GERÓNIMO DE MENDIETA

CRIANZA Y DISCURSOS DIDÁCTICOS A LOS HIJOS.
 Fray Gerónimo de Mendieta.

DE CÓMO ESTOS INDIOS GENERAL Y NATURALMENTE CRIABAN A SUS HIJOS EN LA NIÑEZ, SIGUIENDO LAS DOCTRINAS DE LOS FILÓSOFOS, SIN HABER LEÍDO SUS LIBROS.

      Aristóteles habla de cómo debe ser la crianza de los niños, presenta tres documentos que son relacionados con las enseñanzas y forma de crianza de los indios nahuas, que han sido analizas a continuación.

      El primer documento habla de exponer a los niños al frio, así la piel se les madura; de igual manera los indios tenían la costumbre de bañar a los niños con agua fría con el fin de prepararlos para resistir la temperatura de su entorno y resistencia a las enfermedades; con la finalidad de desarrollar esta capacidad en los pequeños. En el intercambio de ideas, se coincide en que los indios exponen a sus hijos al frio con el fin de adecuarlos  y adaptarlos al clima de su entorno.

      En el segundo documento se plantea la educación como costumbre, debido que esa sociedad por así llamarlos, eran muy trabajadores y los padres se encargaban de que los hijos se fueran acostumbrando  a los trabajos que harían en el futuro, con mas edad, educándolos con la idea del trabajo pesado, también para que desarrollaran la capacidad de resistencia al trabajo y el desarrollo  de su fuerza.

      En el tercer documento plantea que  la educación del presente repercute en el futuro de los niños, por lo tanto ellos cuidaban muy bien que sus hijos no escucharan, vieran y hablaran, cosas que no fueran honestas y educadas; con la finalidad de que no fueran mal vistos por la sociedad. Esto se considera verídico, porque las personas dicen que los niños absorben todo lo que ven y escuchan, empleando todo su aprendizaje en el futuro.

El texto también nos habla de los deberes de los padres con sus hijos, en las pláticas o exhortaciones que hacían con ellos; ahí muestra que, para los padres era primordial transmitir sus conocimientos y consejos a sus hijos, uno de los mas importantes era el de aconsejar a sus hijos a que se encomendarán a Dios, que le sirvieran con amor y reverencia. De igual manera los hijos debían honrar a sus padres y de igual forma darles obediencia, servicio y también reverencia. Los padres debían inculcar a sus hijos sobre todo el respeto para con todos, sobre todo a los mayores y de igual forma a los menores. Aparte del respeto, los padres transmitían otros valores y una buena educación para que en un futuro sus  hijos hicieran lo mismo con sus respectivos hijos. Les enseñaban a trabajar desde pequeños para que los niños se fueran acostumbrando al trabajo que realizarán cuando lleguen a la edad adulta y tengan que trabajar. Por su lado, las madres aconsejaban también a sus hijas a ser dignas, puras, a no ser perezosas ni descuidadas de su hogar, puesto que deben cuidarla y asearla, manteniendo  la limpieza,  siempre acomodando todo en su lugar. Y también les decían que cuando se casaran, tuvieran respeto por su esposo y fueran sumisas ante él.

      Por el contrario, también se habla de las obligaciones de los hijos e hijas; ellos debían obedecer a sus padres; siempre al servicio, debían ayudar a los que lo necesitaban y los que solicitaban de su ayuda, aclarando si podían prestar el servicio o en su caso negándose a hacerlo si no podían. Los jóvenes no debían perder el tiempo en  cosas que no les correspondían, si iban a un determinado lugar solo podían presentarse ahí y regresarse rápidamente, sin entretenerse en el camino; los jóvenes como buenos hijos les correspondía poner en práctica todos los valores y consejos que les transmitían sus padres y madres respectivamente.
Los hombres solo debían escoger a una mujer como esposa y así debían respetarla pues seria su compañera durante toda su vida, y por su parte la mujer debía hacer lo mismo sobre todo siendo sumisa ante su marido, dedicándose en cuerpo y alma a él y a sus hijos; aunque también la mujer debía acompañar a su esposo a recoger leña para la casa, es decir, no solo se encargaban de la casa sino también de acompañar a su marido a donde este se dirigiera a trabajar. Por su parte el marido se comprometía a trabajar para llevar el alimento a la familia, debía brindar de la protección a su mujer y a sus vástagos, entre otras cosas que los hombres, como hombres, les correspondían realizar.

      En otro punto, el trato tanto a mujeres como a hombres, era diferente para cada uno, aunque se les inculcaban los mismos valores.
La hija era educada por su mamá, y era la madre quien se encargaba de aconsejarla como mujer. Los hombres por el contrario eran educados por sus padres, quienes se encargaban de transmitirles los consejos necesarios para que fueran unas personas de bien y no fueran señalados por la sociedad como malos ejemplos para la misma.
El otro aspecto a retomar son los roles que les eran asignados, por ejemplo a la mujer se le enseñaba a dedicarse a la casa, al hogar; al cuidado y crianza de sus hijos y como ya se ha mencionado al acompañamiento de su esposo a donde éste estuviera. Y el marido, como hombre se le instruía al trabajo para llevar el sustento al hogar, también debía aconsejar a sus hijos y vigilar su educación y comportamiento.

      Los indios nahuas formaban una sociedad muy conservadora pudiéndose decir así, puesto que los valores eran sumamente importantes y sobre todo la presencia de un Dios  al cual debían respetar y adorar, pues basados en la  creencia de que su Dios no permitiría ofensas y malos actos, eran sumamente doblegados para evitar los castigos que les pudiera acontecer.
     Se podría comentar que la sociedad actual, ahora permite ciertas cosas que los nahuas no permitían, por ejemplo el trato de hombre y mujer, la mujer puede platicar con varios hombres y mirarlos a los ojos; o en su caso hay mujeres que no dependen económicamente de un nombre, estas cuestiones serian un par de ejemplos rescatables, pues las sociedades día a día van evolucionando, aunque algunos suelen conservar este tipo de educación.



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